16 de julio de 2014

Tener raíces, y también alas.

La única manera de darte cuenta  de lo que eres por dentro es marchándote. Echando a caminar mundo a través,  sin mirar atrás, y de repente, a los tres pasos: no poder hacer otra cosa que mirar atrás. Porque un tirón te seduce por dentro los ojos. Un recuerdo de tierra caliente, de atardeceres que nunca llegan, España, España, el sabor a mar y pradera, y esa gente, ese sonido de guitarra y alegría en la noche. 
Lo echas de menos, sí, pero sigues caminando- sabiendo que te lo llevas todo contigo- que en realidad nunca te has ido.

V.



1 comentario:

  1. Preciosa reflexión, y muy cierta. Aunque ara los que hemos traspasado cierta edad, parafraseando tu escrito, "la única manera de darte cuenta de lo que eres por dentro QUEDÁNDOTE". Es ese preciso instante de tu vida en el que sientes la tentación de huir, de romper con todo, de empezar de nuevo...pero sabes que el verdadero viaje que tienes que hacer está por empezar: hacia abajo, hacia adentro. Sin moverte de donde estás.

    ResponderEliminar