23 de abril de 2015

23 de Abril

17 años, una ciudad soleada, el pelo oscuro
Que resbala por mi espalda: 
Todas esas cosas soy.
Pero, sin duda, sin miedo,
También soy muchas otras cosas.
El fuego de un dragón,
Sobrevolando la planicie de una tierra lejana
Las manos de un asesino,
La sangre de la víctima,
El susurro del que escapa, a medianoche, 
De una prisión de piedra bañada por las olas de un mar enfurecido.
Soy un rey que teme por su pueblo,
Un pueblo que quiso derrocar a su rey;
Soy una casa de campo bañada por la monotonía,
Un desierto, el crujir de la madera
Bajo los pasos temblorosos de quien no se quiere dejar ver.
Soy otra época, tantas distintas,
Que por mí corren imperios, anarquías, utopías.
Soy heroína de mil destinos, y también ese
Que negó el suyo y salvó el peso de la circunstancia
Por la innegable voluntad de su bravura.
Soy el que muere por amor,
El que huye, el que lucha, el que gana,
Y sobre todo
Soy el que crece
Con cada nueva aventura.
17 años, una ciudad soleada, el pelo oscuro
Que resbala por mi espalda...
Y un libro entre las manos.
Yo también soy todas las historias que he leído.


Feliz día del libro,
V.


12 de abril de 2015

De la magia y la razón

La diferencia entre Lola y el resto de niños es que mientras ellos señalaban el engaño, ella se unía a él y le enseñaba a bailar. Tomaba las motas de polvo, las juntaba entre las faldas de su vestido y con mucho cuidado las soltaba a la luz de la ventana de la habitación. Las motas se movían en el aire y brillaban tanto que Lola se tenía que llevar una mano a los ojos para no deslumbrarse. 
Los otros niños le daban la espalda y cuchicheaban entre sí. Y uno bajaba corriendo a llamar a la señorita Sadness. 
Ella llegaba y reinaba el silencio. Luego regañaba a Lola por estar siempre en las musarañas, abría la ventana tosiendo y las motas volaban lejos de allí. Entonces preguntaba a la niña por qué hacía esas cosas. Lola miraba extrañada y respondía "¿Es que no se da cuenta, señorita? Son luciérnagas. Ellas también tienen derecho a saber bailar."


C.



1 de abril de 2015

Que valga la pena

Busca a quien
Irrumpa en tu mundo del revés,
Versando tu tristeza entre los enredos del cabello,
Rezando por tu risa y rompiéndote
Uno a uno los juicios, prejuicios
Desdoblando paisajes, ensamblando oasis, 
Proyectando las desalegrías, desvaneciéndolas,
Acabando poco a poco con ese peso
Del miedo que pesa en tu garganta.
Quien sepa que no es más quien más 
Dice, tiene, traga, gana...
Sino quien mejor acepta, ama, camina, respira.
Alguien que conozca las claves
De tu adrenalina y tu calma en pareado, 
Que sepa activar a la par tu paz, tu euforia,
Quien te mire a los ojos aportando algo auténtico,
Lejano, único, profundo,
Y te escuche, te hable, te entienda.
Busca a quien despunte en un mar de expresiones vacías,
Quien te quiera, te alce, te levante siempre.

V.