Yo no sabía
Que mi país era una mujer morena,
Pelo oscuro hasta la cintura,
La risa clara, y aún entre sollozos
Sabiendo aclararse la garganta
Y entonando la voz para hacerse oír
Por encima del ruido cansado de la tierra,
El color roto de las ausencias de su pelo y piel.
Quien diría que mi país
Es una chica delgada y una guitarra
En un anfiteatro que contiene la respiración
Cuando ella pronuncia un 'contigo' en susurros,
Cuando ella llora, cuando ella sonríe,
Cuando se marcha con el corazón en un puño
Y reaparece como el sol de julio, tan lento,
Tan rojo, escarlata, una explosión,
Un quejido carmesí de garganta profunda
Y un alma más profunda aún.
V.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarWow! Lo primero que leo de este blog, y promete. No sé cómo no he llegado aquí antes, y no sé cómo te he descubierto. Pero, lo que sé es que no será la única vez que me pase por aquí =D
ResponderEliminar