No me sirve conformarme; correr mejor que andar, y mejor aún: echar a volar. No pensar nunca en las cosas que no son y podrían haber sido, por riesgo simplemente a perderse todo lo que es y sigue y será. Sonreír. Y querer. Querer por encima de todas las cosas; querer a quien te quiere y sentir dentro el calor de un corazón que late y late y late.
3 de septiembre de 2014
Días como estos
No vale con ser una sombra pálida de lo que podríamos llegar a ser; que no, que sí, que vivir es estallar, rellenar cada momento con la pasión de estar viviéndolo y exprimir cada sensación, cada respiración que se mece en el pecho hasta poder decir: valió la pena. Vale la pena.
No me sirve conformarme; correr mejor que andar, y mejor aún: echar a volar. No pensar nunca en las cosas que no son y podrían haber sido, por riesgo simplemente a perderse todo lo que es y sigue y será. Sonreír. Y querer. Querer por encima de todas las cosas; querer a quien te quiere y sentir dentro el calor de un corazón que late y late y late.
V.
No me sirve conformarme; correr mejor que andar, y mejor aún: echar a volar. No pensar nunca en las cosas que no son y podrían haber sido, por riesgo simplemente a perderse todo lo que es y sigue y será. Sonreír. Y querer. Querer por encima de todas las cosas; querer a quien te quiere y sentir dentro el calor de un corazón que late y late y late.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario