18 de agosto de 2014

Somos olas.

Porque nos estrellamos día a día contra las rocas, flaqueando y recuperándonoos de asalto en asalto sin perder la fuerza que nos curva. Somos olas que curan las heridas y con la corriente acarician el cuerpo y el alma frágiles.
Somos olas también por inconsistentes, líquidas, agua que se escapa entre los dedos sin poder retenerse; no somos de nadie, pero siempre volvemos a tierra.

V, al borde del mar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario