Me dijo que escribiera sólo sobre
lo que conociese bien. Como el lugar en el que he nacido. Mi ciudad llena de
árboles y alegría, mi trozo de España soleado. Me encanta su ritmo de colores y
el paso extraño del tiempo por sus barrios, y la manera en la que arde el cielo
cada vez que se pone el sol. Me encanta de día y de noche, y sobre todo en
primavera.
Dentro de Madrid conozco bien ciertas rutas que recorro mil veces al
día, cada día, ya sea a pie o con la memoria. El camino al colegio; a casa de
Paula, mi Paula; el paseo al Retiro, el centro, las casas, los balcones, las
gentes. La casa de mi abuela, el parque del Oeste, la autopista a Pozuelo.
Madrid para mí no se queda en
ella en sí; es mi vida entera recogida en sus formas. Mi padre callado caminando
a mi lado es Madrid. Mis amigos de siempre son Madrid. Junios floridos y
rutinas en febrero son Madrid. Crecer poco a poco, teniendo miedo y felicidad
todo de golpe: es Madrid. Vaya a donde vaya esta se viene conmigo, vaya a donde
vaya no pierdo este cariño que siento por la que todo me ha dado y todo me da.
V.
No hay comentarios:
Publicar un comentario