22 de agosto de 2015

Number 1

Ya lo dije una vez, las mejores personas son una mezcla perfecta entre locura y lealtad. 
Mis personas favoritas tocan la guitarra y son incapaces de aprenderse las letras de las canciones, aunque aún así cantan. Viven pensando en barcos y un sol poniente, el arranque de la moto por la autopista, la tabla de surf olvidada en una ciudad de mar. Mis personas favoritas son despistadas muchas veces; pierden el móvil, la mochila, llegan tarde y se dejan todas las luces de la casa encendidas. Son alegres, abiertos, radiantes, pero callados. Impacientes, caprichosos, activos 24 horas al día... Excepto cuando toca tirarse 3 seguidas al sol para volver moreno al trabajo.
Conducen demasiado rápido, nunca tienen miedo, siempre buscan la siguiente ciudad lejana a la que mudarse. Y siempre acaban volviendo, aunque se tengan que volver a ir. 
Y es que mis personas favoritas son nobles, aventureras, indecisas, cariñosas. Les encantan los perros, los caballos, el mar. Les encantan los amigos, la ciudad de siempre, la sonrisa de una madre. Mis personas favoritas siempre empujan a mejorar, al esfuerzo, el continuar, y sobre todo, el sonreír. Porque, en el fondo, mis personas favoritas, más allá de todo lo demás, son también las más felices. Las que siempre saben apreciar el momento, quedarse con lo bueno y vivir de la manera más auténtica. Las que inspiran sin palabras, sin discursos, sólo con actos.
 A quién vamos a engañar: la verdad es que personas favoritas sólo se puede tener una.

V.



16 de agosto de 2015

INTERRAIL

INTERRAIL


AMSTERDAM


BERLÍN


PRAGA


BUDAPEST


VIENA


BOLOGNA

 
ROMA


 
¡HASTA LA PRÓXIMA!

C, V, M, P, B

1 de julio de 2015

j u l i o

Me caben los días en la mano, como siempre, cuando llega este mes.
Cae lento el sol por el horizonte, su risa, tus palabras, el frío helado del agua al saltar.
Las despedidas, los finales, los últimos minutos de apretujar todo en la maleta y echar un vistazo a tu alrededor para fijar las imágenes de tu cuarto, tu casa, su cara, antes de marchar. 
Este mes es un rostro siempre cambiante, una conversación distinta cada día, ese acento lejano con aire de caricia, un concierto de instrumentos raros y una eterna azotea.
Este mes suena a aviones despegando, a esa gente de verano que quieres sólo tres meses al año, suena a noches más largas y una sábana siempre presta a fundirse con tu piel.
Esta vez  tocan 5 mochilas, 7 ciudades, el traqueteo del tren y la promesa de arrepentirse mejor de lo hecho, que no de lo que faltó por hacerse. Tocan 22 atardeceres y 24 horas al día con ganas, más que nada, de aventura.
Esta vez Julio suena también a muchas cosas que acaban, esta vez para siempre. Como tu calle, tu voz, y también la rutina compartida con ciertas melenas rubias, ciertos ojos verdes, ciertas mañanas de jueves tranquilas. De todo lo bueno también queda un poco de lo malo, como eso de echar de menos una sudadera y unas zapas desgastadas, pero el verano está para no pensar nunca en lo que se deja atrás; así que hasta luego Madrid, te quiero, como siempre, y te veo en septiembre.

V.


20 de junio de 2015

"Soy todas las cosas que no cuento y con las que contaba"

Soy las palabras ahogadas en la garganta con miedo a salir al exterior. Soy el nudo en el pecho, el mar de lágrimas contenidas y las que corren por la mejilla abriendo paisajes en la piel una vez al año. Soy el todo y el nada, el temor a la equivocación, los errores y fallos.
Soy el latir del corazón antes de un primer beso. Soy el escalofrío que recorre la columna vertebral cuando, dicen, otro piensa en ti. Soy la bajada de párpados, la búsqueda de miradas a destiempo que nunca llegan, hasta que los ojos se cruzan. Soy las chispas de electricidad cuando otra piel roza la propia, el cosquilleo en las manos, el sentir una conexión.
Soy quien entiende cuando hablas, quien escucha en silencio entretejiendo hilos mentales para saber qué decir. Soy la angustia que paraliza, quien no se tira del trampolín, quien se ahoga aunque lleve salvavidas. Soy tristeza en la mirada, incógnita, misterio, un no saber cómo explicar. Soy dos caras de una misma moneda, arrepentimiento en vena, pero también un "de nada sirve el y si...". Soy cobardía momentánea enmascarada en firmeza, soy el no encontrar un sitio en el mundo y el emocionarse cuando explican que todos tenemos un lugar reservado. Soy el trueno que precede a la tormenta y el rayo que llega después de ella. Soy principios y finales.
Soy el paralizarse cuando quien te importa llega y congela el resto del mundo. Soy la furia escondida que cuando aparece provoca terremotos. Soy el darse por aludido en cientos de cosas que nunca vienen a cuento, el armarse una película y enseñarla en el cine de la sociedad. Soy el hablar antes de pensar, el camino de sueños. Soy el tener la seguridad de cómo quiero mostrarme y el pensar que así no va a funcionar. Soy el temor a romperme, a que toquen la armadura de hielo, sentimientos y tristeza.
"Soy todas las cosas que no cuento y con las que contaba".
C.

 (photo: V)

29 de mayo de 2015

Palabras para Julia...Paroles sur Julie

De una tía a su sobrina, por su primer cumpleaños.

Mayo
Qué suerte que florezcan las
Amapolas, y que Julia sea torbellino
Puro en la misma estación,
Un torbellino de luz, de verde árbol,
Del punto de la yema de su dedo índice,
De migas de pan.

B, colaboradora.


10 de mayo de 2015

Felix Felicis

Al mirar a la cara a la Felicidad
No vi trofeos, ni metas,
Ni picos de montaña
cubiertos por el fino polvo de la ambición.
No encontré escenas perfectas, ni sonrisas de revista,
Mujeres esbeltas o urbanizaciones de playa privada.
No encontré diplomas, certificados de autenticidad,
Planes de pensiones o razas de puro pedigrí.
Tampoco vi a quien apuesta todo por la promesa
De tierras lejanas, soledad, amor del que mata.
No vi el rechazo de todo lo convencional,
Cabañas de madera, telas de colores, playas desiertas
El lado alternativo de una misma moneda.
Con nada de eso me topé.
Al mirar a la cara a la Felicidad,
Observándole pasear bajo el sol de media tarde,
Recordé tus dedos en mi pelo
Su risa y su llanto
El color del punto que une tierra y marea
El sabor de las noches, y el tiempo que pasa
Por mí pero no entre nosotros.
Vi su calle un martes por la mañana,
El camino que recorro en bus cada viernes,
La rutina de tumbarme a su lado,
la belleza de quien se acepta totalmente.
Encontré más sueños que proyectos,
Dignidad, cariño, verdad, complicidad,
El sonido familiar de las voces de los que quiero.
Al mirar a la cara a la Felicidad,
Vi a quien acepta
Este momento, cada segundo, instante
Respirando tranquilo,
Sabiendo mirar a su alrededor
Y apreciando lo que ve, siente, escucha, ama.

V.