10 de mayo de 2015

Felix Felicis

Al mirar a la cara a la Felicidad
No vi trofeos, ni metas,
Ni picos de montaña
cubiertos por el fino polvo de la ambición.
No encontré escenas perfectas, ni sonrisas de revista,
Mujeres esbeltas o urbanizaciones de playa privada.
No encontré diplomas, certificados de autenticidad,
Planes de pensiones o razas de puro pedigrí.
Tampoco vi a quien apuesta todo por la promesa
De tierras lejanas, soledad, amor del que mata.
No vi el rechazo de todo lo convencional,
Cabañas de madera, telas de colores, playas desiertas
El lado alternativo de una misma moneda.
Con nada de eso me topé.
Al mirar a la cara a la Felicidad,
Observándole pasear bajo el sol de media tarde,
Recordé tus dedos en mi pelo
Su risa y su llanto
El color del punto que une tierra y marea
El sabor de las noches, y el tiempo que pasa
Por mí pero no entre nosotros.
Vi su calle un martes por la mañana,
El camino que recorro en bus cada viernes,
La rutina de tumbarme a su lado,
la belleza de quien se acepta totalmente.
Encontré más sueños que proyectos,
Dignidad, cariño, verdad, complicidad,
El sonido familiar de las voces de los que quiero.
Al mirar a la cara a la Felicidad,
Vi a quien acepta
Este momento, cada segundo, instante
Respirando tranquilo,
Sabiendo mirar a su alrededor
Y apreciando lo que ve, siente, escucha, ama.

V.







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